Simplificación de los ESRS: qué cambia y cómo afecta a tus informes de sostenibilidad

Los nuevos borradores de EFRAG reducen la carga administrativa y abren una oportunidad para integrar la sostenibilidad de forma más estratégica

Tras la aprobación del Paquete Ómnibus por parte de la Unión Europea, la Comisión Europea encargó a EFRAG una revisión profunda de los European Sustainability Reporting Standards (ESRS). El objetivo de este proceso fue claro desde el inicio: preservar la utilidad y la calidad del reporting de sostenibilidad, pero reduciendo una carga administrativa que estaba generando fricción, especialmente en pymes y en empresas con recursos limitados.

El 3 de diciembre de 2025, EFRAG entregó a la Comisión Europea los borradores de los ESRS simplificados. Estos documentos son el resultado de un proceso amplio y estructurado, que combinó análisis técnico y participación activa del mercado. En concreto, el trabajo incluyó consultas públicas realizadas en abril y julio de 2025, la revisión de más de 700–800 aportaciones procedentes de empresas, asociaciones sectoriales, inversores y auditores, entrevistas cualitativas con compañías de distintos tamaños y sectores, así como un diálogo técnico continuado con reguladores y organismos internacionales de estandarización, incluido el ISSB.

Los cambios propuestos suponen un giro relevante en el enfoque del reporting ESG en Europa y tienen un impacto directo en cómo las empresas deberán enfocar y estructurar sus informes de sostenibilidad en los próximos años.

1.Reducción significativa de la carga de reporte

Uno de los anuncios más celebrados de esta revisión es claro:
una reducción aproximada del 61 % de los data points obligatorios, junto con la eliminación de todas las divulgaciones voluntarias incluidas dentro de los propios ESRS.

Esto implica cambios muy concretos en la práctica:

  • Estándares más cortos, claros y directos.
  • Se reporta únicamente lo que es material y útil, evitando redundancias.
  • Menos tiempo invertido en recopilar métricas que aportaban poco valor a la toma de decisiones.

 

Para muchas empresas, este ajuste supone un alivio operativo importante. Los informes de sostenibilidad dejan de ser un ejercicio centrado en cumplir extensos listados de datos y pasan a enfocarse en explicar lo verdaderamente relevante para entender los impactos, riesgos y oportunidades del negocio.

2.Doble materialidad: más simple, más clara y más práctica

La doble materialidad sigue siendo el corazón del sistema europeo de reporting, pero los nuevos borradores introducen una simplificación significativa de su aplicación práctica.

Entre los principales cambios destacan:

  • Menos documentación requerida.
  • Mayor claridad metodológica y mejores orientaciones.
  • Posibilidad de aplicar un enfoque top-down.
  • No es necesario actualizar el análisis cada año, salvo que existan cambios significativos.
  • Posibilidad de reportar por tema material o por Impactos, Riesgos y Oportunidades (IRO) concretos.

 

Con este enfoque, las empresas pueden dedicar el esfuerzo justo y necesario a identificar lo relevante, sin convertir la doble materialidad en un ejercicio excesivamente académico o burocrático. El resultado son informes de sostenibilidad más coherentes, mejor alineados con la estrategia y realmente útiles para la gestión.

3.Cadena de valor: alivio para los datos difíciles de obtener

Uno de los grandes bloqueos prácticos del ESRS original era la exigencia de obtener datos directos de proveedores u otros agentes de la cadena de valor, algo especialmente complejo en cadenas de suministro globales.

El borrador simplificado introduce avances relevantes:

  • Uso explícito de estimaciones razonables cuando no sea viable obtener datos directos.
  • Aplicación del principio de proporcionalidad para pymes y sectores con cadenas complejas.
  • Menos requisitos de detalle para determinados impactos sobre trabajadores y comunidades de proveedores.

 

Este cambio resulta especialmente relevante para empresas industriales, de distribución, alimentación, textil y otros sectores con cadenas de suministro extensas, y facilita que los informes de sostenibilidad reflejen la realidad operativa sin quedar bloqueados por la falta de información perfecta.

4.Flexibilidad real para adaptarse a cada empresa

Los nuevos borradores integran un enfoque claramente más práctico y proporcional, pensado para adaptarse a la diversidad empresarial.

Entre las principales novedades se incluyen:

  • Validez de estimaciones cuando los datos exactos no están disponibles.
  • Más periodos transitorios de implementación.
  • Alivios específicos para métricas especialmente costosas.
  • Capacidad de presentar la información mediante resúmenes ejecutivos, anexos o incorporación por referencia.

 

Este punto es clave porque permite integrar la sostenibilidad en los procesos internos sin generar estructuras paralelas ni duplicadas, haciendo que los informes de sostenibilidad sean más sostenibles también desde el punto de vista operativo.

5.Mejor interoperabilidad con ISSB y estándares globales

Para las empresas que operan a nivel internacional o reportan bajo múltiples marcos, la mejora de la interoperabilidad supone un avance importante.

Los borradores simplificados:

  • Mantienen las divulgaciones comunes siempre que es posible.
  • Refuerzan la alineación conceptual con IFRS S1 y S2.
  • Mejoran la comparabilidad internacional de la información.

 

Esto reduce el trabajo duplicado y facilita que los informes de sostenibilidad europeos se integren mejor en el ecosistema global de reporting ESG.

6.Mejor presentación, más narrativa y mayor enfoque estratégico

EFRAG promueve ahora una presentación más accesible y comprensible de la información, alejándose de un enfoque puramente técnico.

Se fomenta:

  • La incorporación de un resumen ejecutivo.
  • El uso de anexos para información técnica o muy extensa.
  • Una menor dependencia del documento principal como único soporte.

 

Este planteamiento impulsa una narrativa más estratégica, donde la empresa explica su modelo de negocio, su gestión de la sostenibilidad y sus riesgos con claridad, en lugar de limitarse a presentar métricas inconexas. Así, los informes de sostenibilidad se consolidan como una verdadera herramienta de gestión y comunicación.

La simplificación de los ESRS no representa una marcha atrás en la ambición del reporting sostenible, sino una corrección necesaria para evitar que la regulación se convierta en una carga asfixiante, especialmente para las pymes. Este ajuste responde a una realidad ampliamente compartida: para que la sostenibilidad sea efectiva, debe ser gestionable, útil y coherente con la capacidad operativa de las empresas.

Para las organizaciones, esta flexibilización abre una oportunidad real para reorientar el esfuerzo hacia lo que verdaderamente aporta valor. Menos carga administrativa permite poner el foco en la estrategia, reducir la burocracia y priorizar información relevante frente a la acumulación de datos por obligación. En este nuevo contexto, los informes de sostenibilidad pueden evolucionar desde un ejercicio de cumplimiento hacia una herramienta de gestión que apoye la toma de decisiones y la transformación del negocio.

Es precisamente ahora —con estándares más claros y proporcionados— cuando tiene más sentido acelerar la integración de la sostenibilidad en la gestión empresarial y reforzar el valor real de los informes de sostenibilidad, en lugar de frenarla.

es_ESSpanish